A los “sexcenials” también nos gusta la tecnología

Vamos a estar claros, no sé si realmente sexcenial es un término que existe. En mis investigaciones no ubiqué ninguna referencia, pero es posible que alguien lo haya utilizado porque, si a las personas que nacieron en las dos últimas décadas del siglo XX (a partir de los años 80), se les conoce como millenials, ¿por qué no podemos hablar de quinquagenials o sexcenials para referirnos a los que nacimos a mitad o posterior a la mitad del siglo anterior?

La palabra sexcenial la adapté de sexalescente, la cual últimamente se ha usado para referirse a las personas a partir de 60 años que no desean ser etiquetadas como sexagenarias, adultos mayores o abuelos jubilados; sino que desean transitar de forma plena y diferente esa nueva etapa de sus vidas.

De los baby boomer a los sexcenial

Es posible que muchos no conociéramos tampoco el término “Baby Boomer”, el cual se vincula a la generación que nació durante el “baby boom”, en un período determinado o ulterior a la Segunda Guerra Mundial, entre los años 1946 y 1964, en los que hubo un crecimiento sorprendente de la tasa de natalidad en algunos países anglosajones. Es decir, pertenezco a esa generación.

Según los datos, setenta y seis millones de norteamericanos nacieron entre 1945 y 1964, cifra bastante notable para lo acostumbrado en otras épocas. Y, según nos refiere Wikipedia, en el Reino Unido, en 2004, los boomers tenían el 80% de las riquezas del país, compraron el 80% de toda la gama de automoviles, el 80% de los cruceros y el 50% de los productos de cuidado de la piel.

Los baby booms, como también se les conoce, representan en la actualidad, la mayoría de los personajes y líderes que forman parte activa de la vida política, académica, industrial y cultural, de Norteamérica. Entre ellos cabe mencionar a Donald Trump, Barack Obama, Bill Clinton y George Bush; entre muchos otros.

Esta generación se asocia con muchos movimientos sociales que han revolucionado el mundo en las últimas décadas, tales como el de los derechos civiles, la causa feminista en la década de 1970, los derechos de los homosexuales y los discapacitados; por lo cual ha sido considerada una generación rebelde y de avanzada.

Estas características tienen mucho que ver con que las personas que forman parte de este grupo etario estén más inclinadas a llevar una vida menos convencional que las generaciones anteriores y de allí que deseen estar a la vanguardia y más actualizadas en la manera de conducirse.

En este sentido, me parece que el término “sexcenial” se ajusta perfectamente a la idea de actualidad o innovación que deseamos tener presente todos, aun cuando hayamos cumplido los 60.

Las cifras no mienten

Tal vez muchos lectores jóvenes piensen que es una utopía pretender que los adultos mayores podamos adaptarnos a los avances de la vida moderna, pero déjenme decirles que no es así.

Según un estudio realizado por el Centro de Investigación Pew, el cual indaga e informa sobre los temas, actitudes y tendencias que conforman América y el mundo, de acuerdo al resultado de 27 encuestas realizadas a 62 mil personas entre marzo y abril de 2015, casi dos tercios de los adultos estadounidenses (65%) utilizan sitios de redes sociales, frente al 7% cuando Pew Research Center comenzó a rastrear sistemáticamente el uso de los medios sociales en 2005: Social Networking Usage 2005-2015

Según Pew Research, ya en el 2010, comenzó a estabilizarse el uso de RRSS entre los adultos jóvenes y, a partir de esa fecha, ha habido un aumento de usuarios entre los usuarios de tercera edad. Para el 2015, el 35% de todos los mayores de 65 años informaron usar medios sociales, en comparación con sólo 2% en 2005; es decir, se ha más que triplicado.

Y, en la Unión Europea, según informes de Eurostat, la cifra de usuarios de internet en edades comprendidas entre 55 y 74 años ha aumentado en un 96%, tanto para entretenimiento como para usos prácticos de comunicación y de búsqueda de información. Y, según la misma, no solo los adultos mayores se han recién incorporado al mundo digital, sino que, además, son asiduos usuarios, tal como leemos en este artículo: Las redes sociales son para la tercera edad

Asimismo, la Fundación Telefónica, en el informe La Sociedad de la Información en España 2016 (SIE 16), se refiere al activo uso de Internet por parte de adultos mayores de 65 años, quienes utilizan tanto teléfonos inteligentes como tabletas, siendo este último dispositivo un elemento determinante en el cierre de la llamada brecha digital generacional.

Como vemos, los “sexalecientes” podemos hacer muchas cosas y vamos tomando partido también a la tecnología.

Pero no todo es de color rosa

No obstante, a lo largo de los últimos años hemos visto que, así como muchos adultos han conseguido adaptarse al uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC), aún hay muchos que no han logrado insertarse por diversas razones. Podríamos especular que algunas de esas causas tienen que ver con el hecho de que ha habido un desfase en el aprendizaje de las mismas.

La mayoría de los que pasamos los 60, aprendimos a usar la tecnología y, especialmente, los nuevos dispositivos electrónicos ya en edad avanzada, en contraste con las nuevas generaciones que, como decimos, son nativos digitales. De allí que todavía muchos sientan temor o rechazo al empleo de aparatos complicados.

Conocemos de muchas personas que se sienten nerviosos o ven muy complejo el manejo de esos equipos, por lo cual prefieren no introducirse en ese mundo y compran móviles más sencillos, fáciles de operar y, más, si no tienen alguien que los instruya en su uso.

Por otro lado, el elevado costo de la mayoría de esos dispositivos también repercute en su posibilidad de adquisición. La generalidad de las personas de la tercera o cuarta edad, por ser ya jubilados, no poseen recursos suficientes para comprar equipos sofisticados que, de un día para otro se vuelven obsoletos.

Y, tal vez, una de las causas que más coarta a los adultos mayores, son las limitaciones físicas como la pérdida de visión para ver la pantalla, pérdida de destreza manual en el uso de las teclas, disminución de la agilidad mental para aprender todas las funciones de los mismos y dificultades auditivas; por lo cual se abstienen de comprarlos.

Pareciera que no es fácil aproximar la tecnología a personas de la tercera o cuarta edad y que se sientan cómodos con la misma, pero familiares o amigos pueden ayudar a romper esas barreras, enseñándoles las aplicaciones y funciones que no conocen.

En mi experiencia, dependiendo del equipo que se use, puede resultar fácil y divertido aprender cosas nuevas y llegar a dominarlo.

El tránsito hacia la Sociedad de la Información

Pasar de la sociedad 1.0 a la 2.0 e, incluso, a la 3.0, no ha sido sencillo para algunos, pero hemos entrado por obligación, necesidad o gusto, al mundo de las nuevas tecnologías; bien por requerimientos de trabajo o porque el impulso de la misma sociedad nos ha llevado a ello para no quedarnos anclados en la prehistoria.

Aquellos que, por estudios u ocupaciones previas, tienen preparación técnica, el camino ha sido menos engorroso. Al igual que los que hemos contado con ayuda de familiares, amigos o compañeros de trabajo para aprender el uso de estos dispositivos y sus innumerables utilidades y aplicaciones.

Más, sin embargo, no todos han tenido esa fortuna. Según algunos testimonios obtenidos, hay quienes se consideran autodidactas en función a las necesidades de uso de software y apps y hay otros que tuvieron que recurrir a cursos de entrenamiento para comenzar por aprender lo básico y luego ir, con la práctica, incrementando la pericia sobre los mismos.

Si bien es cierto que hemos tenido que hacer mayor esfuerzo que el resto de la sociedad para adaptarnos y evolucionar al ritmo que nos impone la tecnología, esto no ha sido obstáculo para la mayoría.

Observamos, entonces, por las estadísticas, que hemos transitado este camino con eficiencia y proactividad, teniendo como resultado que seamos asiduos a una gran cantidad de redes sociales y aplicaciones que, día a día, van incrementando nuestros conocimientos prácticos sobre las novedades que aparecen en el mercado.

En una encuesta realizada a varios amigos y familiares adultos mayores, mencionaban que entre las redes que más usaban están Facebook, Skype, Instagram, Twitter, Messenger WhatsApp, YouTube y, por supuesto, el correo electrónico. Pero hay unos cuantos que utilizan algunas no tan comunes como Pinterest, Periscope, Vivo Play, Wase, Google Maps, Airbnb y Zello; lo cual nos confirma el auge de estas tecnologías en esta fase de la vida.

De hecho, viendo este crecimiento, creo que muchos desarrolladores de tecnología han visto la oportunidad de crear redes sociales especialmente para personas de la tercera edad; tal como nos muestran en el artículo “Top 10 best senior social networking sites and online tools”

Igualmente, en cuanto al uso de los dispositivos, en el informe de Telefónica citado anteriormente, mencionan que la razón por la que las personas maduras se han aficionado rápidamente al uso de Internet es por la facilidad de la tablet, la cual, en sólo un año, ha pasado de ser utilizada del 13,2% de los internautas a ser usada por el 42,1% en el 2015; es decir, un 219% más.

De hecho, según dicho informe, el segmento de los adultos mayores utiliza la tableta para conectarse a Internet, 8,3 puntos porcentuales por encima de la media, convirtiéndose, asimismo, en el segmento que más utiliza este dispositivo.

Pero algo que llama particularmente la atención, de acuerdo a los datos del Pew Research, es que las mujeres utilizan con más frecuencia que los hombres las redes sociales. Aun cuando el rango de diferencia no es muy grande, 68% sobre 62%, el sector femenino accede mayoritariamente, quizás, por la necesidad e interés de mantenerse en contacto con la familia y amigos.

Existen ciertas ventajas de ser un “sexcenial”

Ya algunos artículos e informes, como los anteriormente mencionados, nos hablan de los beneficios que tiene el saber utilizar las nuevas herramientas electrónicas de las que se disponen actualmente. No sólo ventajas desde el punto de vista práctico, sino del desarrollo mental e intelectual.

Sin embargo, para tener un juicio sólido con respecto al tema, y como ya comenté antes, estuve indagando con algunas personas cercanas sus intereses y opiniones sobre qué beneficios les ha traído poder hacer uso de las mismas y estas son algunas de las razones que me dieron:

  • Comunicarse más frecuentemente con amigos, familiares y personas, especialmente las que están lejanas.
  • Participar en redes sociales y conocer gente con intereses comunes.
  • Mantenerse al día de los acontecimientos alrededor del mundo.
  • Tener acceso a libros, revistas, periódicos, etc.; a nivel global.
  • Escuchar música.
  • Compartir conocimientos y experiencias con familiares, amigos y conocidos.
  • Aprender sobre nuevas temáticas, idiomas, etc.
  • Hacer uso de distintas redes sociales para conocer opiniones y puntos de vista sobre hechos diversos.

Y, más allá de las utilidades prácticas que les damos, según muchos expertos están los beneficios mentales que nos dejan, tales como:

  • Vencer los prejuicios que nos atribuyen de que la Tercera Edad es sinónimo de obsolescencia e incapacidad.
  • Ayudar a que nos mantengamos activos en esta etapa de la vida. Incluso, para seguir desarrollando ciertas actividades profesionales.
  • Mejorar nuestra calidad de vida, porque saber utilizar esos dispositivos es altamente ventajoso en caso de satisfacer necesidades de salud, de entretenimiento y evitar el aislamiento. Lo cual, a la larga, retarda enfermedades como la demencia senil, el deterioro cognitivo y el Alzheimer.
  • Ampliar y mantener una buena red de relaciones sociales y familiares, ya que el conocimiento y uso de ciertas aplicaciones permite una comunicación directa e inmediata, lo que nos lleva a seguir desarrollando nuestra sociabilidad.
  • Nos motiva a seguir aprendiendo cosas nuevas, indagando y profundizando en cómo resolver ciertas acciones y utilidades en los dispositivos, que no sólo nos haga la vida más fácil, sino más placentera y entretenida.
  • Contribuyen a seguir manteniendo nuestra autonomía y no tener que depender de nuestros hijos, nietos o familiares para acceder a recursos o información que necesitemos diariamente; lo cual aumenta la autoestima.

Es evidente, entonces, que permanecer activos en materia tecnológica nos provee de una serie de beneficios que conllevan a cerrar esa llamada brecha generacional. En mi caso, me ha permitido adentrarme en áreas que no había explorado, como abrir este blog y escribir en él; entre otras.

Y tú ¿quieres ser un sexagenario típico o quieres ser un “sexcenial”? No te resignes a mirar pasar la vida sentado en una butaca, pensando y diciéndote “soy muy viejo para usar esos aparaticos”. Atrévete a saltar esa barrera que, sin duda, te traerá indescriptibles y fantásticas vivencias en esta etapa de la vida.

 

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s